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Nota sobre
las elecciones catalanas

Los resultados de estas elecciones permiten
muchas lecturas según ...

El Prestige, un año después
Un año después de
la mayor catástrofe ecológica española y europea ...

Los pequeños guantánamos
Desde el 11 de septiembre norteamericano los derechos de los detenidos políticos han sufrido un claro deterioro.

¡No al ALCA!
A través de las páginas web
de organizaciones que participaron en el Foro de Porto Alegre ...

La biblioteca de Babel
· Porto Alegre se mueve
· Las prisiones en Cataluña
· El respeto. Sobre la dignidad
-del hombre en un mundo
-de desigualdades

Crítica cinematográfica
Icíar Bollaín
Te doy mis ojos

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· Foro Social Europeo
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· Foro Social Mediterráneo
· Web Violeta: Mujeres en Red

Los bombones de la Puri

Revista mientras tanto
Contenido de los próximos
números, 88 y 89

Número 9 · Desembre de 2003
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Nota sobre las elecciones catalanas

I Los resultados de estas elecciones permiten muchas lecturas según el punto de vista del "cleavage" político que se adopte. Si la lectura se hace en términos izquierda-derecha, parece evidente que ha habido un claro escoramiento a la izquierda (siete diputados más para el bloque PSC-IC-EUIA-ERC). Si se adopta el eje partidos nacionalistas ­ partidos no nacionalistas, el resultado es un moderado avance del primer bloque (gana un diputado respecto al periodo anterior). Por tanto, parecería lógico que el resultante fuera un giro hacia un gobierno de coalición nacionalista de izquierdas, cosa por otra parte factible cuando se toma en consideración la cultura catalanista de una parte de la dirección de las dos formaciones de izquierdas catalanas.

La "victoria" de Mas es sin duda tramposa. Ha sido el partido que ha perdido más votos y más escaños, ha sido la segunda fuerza en votos y, a pesar de ello, le saca cuatro escaños a la primera, gracias al sistema de escaños que prima a los votantes de Girona, Lleida y Tarragona. Y a pesar de ello puede sacar pecho y, posiblemente, seguir detentando el poder. La razón básica es la posición de Esquerra Republicana de Catalunya, que en todo momento ha mantenido una postura ambigua, a pesar de que su crecimiento está en parte asociado al voto joven que ha iniciado su participación política en la lucha contra la guerra o contra el plan hidrológico. Sin esta ambigüedad, Mas hubiera sido el gran derrotado del 16-N. Las primeras declaraciones postelectorales hacen temer que al final tendremos en el poder una coalición nacionalista que mantendrá intactas todas las trazas de derechismo, corrupción y clientelismo que han caracterizado al poder pujolista, con el posible reforzamiento de las políticas culturales y las proclamas políticas más "tradicionalistas", tan queridas por los sectores más conservadores de ERC y CiU.

Es cierto que Esquerra tiene mucho que perder en este envite (ya tuvo una experiencia parecida en 1980), pero no está claro que pueda superar su propio instinto, los recelos de su propia "intelligentsia" respecto a la izquierda y las presiones de los grupos de poder que, como el periódico La Vanguardia, han jugado descaradamente la carta Mas. Porque en Barcelona las clases dominantes saben que las soflamas independentistas de la gente de Carod son compatibles con una política de moderación en las cosas que importan de verdad a los que detentan el poder.

Sería una sorpresa que al final este desenlace no tuviera lugar. Y las castas políticas fueran respetuosas con una ciudadanía que a pesar de todo ha virado a la izquierda. No sólo hacia la izquierda nacionalista sino también hacia Iniciativa Verds - Esquerra Unida i Alternativa. Sin duda la mejor noticia electoral, puesto que ha superado con creces los mejores resultados alcanzados en 1995, apelando a un discurso focalizado en las cuestiones básicas que una izquierda parlamentaria es capaz de desarrollar. Y, más allá de su consolidación institucional, el éxito debe servir para legitimar socialmente el espacio social que hoy bulle en demanda de cambios más radicales.

II Hay dos claves importantes para entender estos resultados: el desgaste progresivo del Partit dels Socialistes de Catalunya, asociado a la crisis social de la clase obrera, y el papel del nacionalismo.

A nadie extraña que el nacionalismo constituye un importante factor de motivación política y de creación del sentido de pertenencia. En los últimos años el nacionalismo periférico español ha recibido nuevas dosis de alimentos reforzantes. De una parte, el fomento del micronaciolismo en Europa Oriental, formando parte de una estrategia de desmantelamiento de la URSS. De otra, y de forma más particular en el caso español, a una nueva oleada de nacionalismo español ante la que mucha gente se ha sentido maltratada. Posiblemente ha sido el Partido Popular uno de los que más ha colaborado al auge de Esquerra. Para un joven catalán es cómodo ser a la vez nacionalista y de izquierdas, cuando el Gobierno de Madrid que denosta el sentimiento nacional es el que nos mete en la guerra, reduce los derechos sociales y mantiene un férreo control sobre los medios de comunicación, mucho mayor que el percibido en los medios de comunicación locales.

La posición antinacionalista beligerante que adopta una buena parte de la intelectualidad cercana al PSOE tampoco ayuda a mejorar la situación. Hay dos cuestiones que suelen pasarse por alto. Por una parte, de orden político. Lo que hoy se pide a los nacionalistas periféricos en todas partes no es que hagan un salto hacia una cultura cosmopolita, sino que acepten un nacionalismo mayor. En este contexto es difícil justificar el carácter natural de unos entes estatales cuyos límites son, casi siempre, el resultado de procesos históricos azarosos. Por otra parte, muchas de las cuestiones que más enconan las dinámicas entre nacionalismos tienen que ver sin duda con cosas excesivamente cargadas de emotividad y en las que la única forma de evitar las fricciones extremas es el respeto del "otro". El nacionalismo, todo él, puede ser un vecino incómodo de los procesos de emancipación social, pero es a la postre un vecino con el que vamos a convivir por mucho tiempo y al que hay que desactivar estableciendo un diálogo respetuoso que uno no percibe en cierta parte de la intelectualidad y la burocracia política castellanohablante.

Algo de todo ello tiene que ver con la crisis del PSOE. Es difícil de valorar su impacto en votos, pero las intervenciones de Rodríguez Ibarra y Bono parecen haber estado dirigidas a hundir el proyecto Maragall, en una nueva demostración de cainismo que ya parece endémica en su partido. Ello se suma a otros defectos del "socialismo catalán". Se trata de un partido acorazado en su ciudadela de cargos municipales, dominado por una cultura autoritaria y poco predispuesta a fomentar la participación, con demasiados intereses comunes con los grandes grupos de poder local (promotores inmobiliarios, empresarios que gestionan servicios públicos), con demasiado clientelismo y prepotencia; incapaz de explicar a la sociedad catalana el último gran proyecto del Forum 2004 (abierto a la crítica radical desde muchos puntos de vista)... Que no muestra capacidad de renovación generacional (no sólo Maragall) ni grandes ideas nuevas. La imagen externa que uno tiene del partido, es de un aparato en lento declive en el que no se perciben fuerzas de cambio. Y sin duda su sangría de votos se explica en parte porque los discursos de sus competidores (ERC e Iniciativa) conectan mejor con los nuevos sectores, que han nacido a la vida política a través de las ONG, las movilizaciones antiglobalización y la lucha contra la guerra. Es incierto cómo se va a replantear esta renovación. Es incluso posible que algún sector del partido acabe encontrando apetecible un pacto de gobierno con Convergència (si fracasa la alianza de uno de los dos con ERC) ahondando aún más la confusión y generando una perspectiva de liderazgo de la derecha por un prolongado período.

Por esto las elecciones catalanas, más allá del episodio puntual, vuelven a plantear una cuestión de fondo. Cómo rehacer una izquierda catalana con implantación social y capacidad de generar transformaciones. Capaz de tener una presencia capilar en la sociedad y de construir hegemonía social. Las recientes movilizaciones, el mismo giro del voto, indican que el terreno no es un erial, que en la sociedad catalana bullen a pesar de todo fuerzas de cambio. Pero cuya actuación parece más capaz de traducirse en movilizaciones esporádicas, a menudo masivas, que en generar fuerzas de cambio sostenido. En particular la izquierda parece mal situada entre la clase obrera tradicional, la más golpeada por las políticas neoliberales, los sectores sociales más necesitados de organización y de política autónoma. Los sectores donde además se está experimentando con mayor fuerza el fenómeno de la migración extracomunitaria y entre los que es más urgente desarrollar una cultura realmente cosmopolita. Y es precisamente allí donde sólo la derecha racista parece tener un discurso capaz de generar una cierta audiencia (ahí está algo del modesto avance electoral del PP). Las respuestas no son fáciles, ni rápidas y exigen un esfuerzo tanto de las fuerzas políticas que quieren liderar cambios, particularmente de Iniciativa Verds ­ Esquerra Unida i Alternativa, y de todas las personas y colectivos que día a día trabajan por la transformación desde múltiples movimientos y experiencias sociales. [Albert Recio, 17-XI-2003]

El Prestige, un año después

Un año después de la mayor catástrofe ecológica española y europea de los últimos tiempos, el Prestige sigue demostrando por qué puede ser catalogado como el más inagotable testimonio de la empecinada, irresponsable, electoralista y antidemocrática gestión "popular" de la cosa pública.

Sin duda, la actitud mental más adecuada para acometer el balance de 365 días de prepotente incompetencia es la de la "retranca": ese irónico sentido del humor gallego, mezcla de melancolía y sarcasmo acrisolada por la consciencia histórica colectiva de que todo es relativo, y nada es lo que parece. Desde esa "retranca" podríamos agrupar los numerosos balances de este año 1 de la catástrofe en torno a dos grandes posturas:

Para los apocalípticos ­porque los apocalípticos son ellos­, el apocalipsis del Prestige ha supuesto la revelación de la altísima capacidad de gestión del Partido Popular y el definitivo despegue de Galicia hacia la Modernidad; gracias a la colaboración de la sociedad civil se ha conseguido limpiar toda la costa, se han creado puestos de trabajo y se ha repartido más riqueza que nunca en la Costa da Morte. No sólo las playas, sino también los bolsillos de la gente del mar han pasado a estar "esplendorosos", aggiornando así el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. De la necesidad se ha hecho hasta tal punto virtud escatológica que la ciudadanía apocalíptica se ha persuadido de que las catástrofes, lejos de ser un mal, son un bien inestimable que otorga la Providencia y gestiona su vicario en Tierra, el PP, gracias a lo cual el próximo vertido de hidrocarburos será recibido con los brazos y los bolsillos abiertos. Nada más apocalíptico que la tesis "cuanto peor, mejor" a la que conduce derechamente esta actitud del Partido Popular.

En cambio, los integrados ­que somos nosotros, los ciudadanos conscientes de serlo­ han hecho de la advertencia su particular virtud: de producirse hoy mismo una crisis como la del 13 de noviembre de 2002, la catástrofe volvería a producirse punto por punto: ni hay más seguridad marítima, ni más medios, ni planes de contingencia, ni voluntad política de tomar decisiones transparentes y responsables, no electoralistas, en la gestión de las crisis.

Los argumentos aducidos para sostener las anteriores afirmaciones de los integrados son difícilmente rebatibles en una discusión racional, y por eso los apocalípticos llevan sistemáticamente la discusión al molino de su pensamiento fideísta, de su retórica reaccionaria, contrafáctica. Los integrados, que creen en la democracia activa y ejercen su derecho a exigir responsabilidades a sus gobernantes mediante los mecanismos de acción colectiva constitucionalmente previstos, son acusados una y otra vez de apocalípticos, falseadores e irresponsables por los apocalípticos, falseadores e irresponsables. No importa que los integrados hayan conseguido reunir el 16 de noviembre de 2003 a más de cien mil personas en la gran manifestación convocada por Nunca Máis en Compostela bajo el lema "365 días de dignidade, 365 días de incompetencia": todo es susceptible de ser digerido por la retórica reaccionaria del poder.

Un año de gestión de la crisis del Prestige ha mostrado hasta qué punto el sistema político en que vivimos se basa en el constante deshuesado de los mecanismos de acción colectiva democrática; en la obturación de los cauces de discusión racional de los problemas públicos. Pese a ello, la manifestación del día 16 de noviembre ha demostrado que el pulso entre apocalípticos e integrados sigue abierto, irresuelto. Es lícito estar orgullosos de ello. Ahora bien, el pulso sigue siendo desigual no tanto porque los apocalípticos ejerzan el poder, sino porque, en una sociedad obsesionada por el poder, los apocalípticos ejercen el poder antes que la democracia, mientras que los integrados ejercen la democracia y a cambio padecen un poder implacable, que no se para ya ante los límites jurídicos que supuestamente lo vinculan.

Ante tan desigual pugna es difícil no sucumbir a la frustración, al cansancio o a la sensación de "estar haciendo el pardillo". Muchas gentes así lo confesaban en Galicia durante los últimos meses. La manifestación convocada por Nunca Máis el día 16 ha puesto de manifiesto que tales actitudes son lujos que la ciudadanía consciente no va a permitirse. Hacer fuerza colectiva es más necesario que nunca: dejar de hacerla supondrían perder un pulso de cuya tensión depende la supervivencia de nuestra condición de ciudadanos no siervos. [Carlos Amoedo Souto, 16-XI-2003]

Los pequeños guantánamos

Desde el 11 de septiembre norteamericano los derechos de los detenidos políticos han sufrido un claro deterioro. Las imágenes de los presos de Guantánamo han entrado en la cotidianidad. ¿Lo visible? Personas encapuchadas, privadas sensorialmente. Sin ningún amparo jurídico. Sin límite temporal. Sometidas a una ley de excepción. Un "limbo", dicen algunos; no: un infierno. Pero Guantánamo no es un solo lugar. Parece que son varios lugares.

'Terrorismo'. La palabra puede designar demasiadas cosas. Según el uso que hacen los amos del mundo (o sus subalternos, los gobernantes españoles), los resistentes antinazis serían terroristas. Albert Camus sería un dirigente terrorista. Y lo habrían sido David ben Gurion, o Eamon de Valera.

Es cierto que los atentados armados contra personas civiles desarmadas se pueden calificar de terroristas. Eta realiza actos terroristas. Eso es sin ninguna duda inhumano y condenable. Pero no es terrorista quien simpatiza con los objetivos de los terroristas o no condena sus atentados, en un mundo de violencia y también de falsedad. Para ser terrorista hay que cometer la inhumanidad de tratar de herir o de matar. Por desgracia, el derecho penal contemporáneo se ha abierto también a la Babel, a la confusión. Bajo la idea de "entramado terrorista" se ensancha indebidamente, por el cómodo procedimiento de las analogías imprecisas, el concepto de "terrorismo".

Luchar policialmente contra el terrorismo es una necesidad. Una necesidad lamentable, pero necesidad. Ahora bien: ni ética ni jurídicamente la tarea de combatir el terrorismo puede superar ciertos límites claros. Traspasarlos es también un crimen, es cometer actos de inhumanidad tan repugnantes como el crimen del terrorista.

El correo electrónico nos trae a veces informaciones que impiden comer, que impiden dormir. Porque hablan de torturas; de tratos crueles; de tratos inhumanos, de tratos degradantes. Quien los ha padecido es ante todo una víctima, y sólo después es o no es un terrorista, que eso no lo deciden los policías ni el ministro del interior, sino los jueces. Quien ha padecido torturas o malos tratos ha padecido infinitamente más que los que no podemos comer o no podemos dormir por haber leído el relato de sus tormentos.

La televisión, a su modo, también nos da alguna información. ¿Por qué se encapucha a tantos detenidos? ¿Por qué se les hace caminar doblados? ¿Por qué no se les permite hablar ante las cámaras -ya somos mayorcitos, los espectadores? ¿Por qué, cuando las cámaras los captan después de pasar por las dependencias policiales, parecen en ocasiones traumatizados?

Hay tratos a los detenidos que parecen inventados por neonazis. Que unas policías copian a las otras.

Y ¿por qué los jueces no investigan las denuncias de los tormentos? Jueces amenazados, ¿pueden conservar el distanciamiento, la neutralidad, que les exige la propia ley? No hay huellas corporales, dicen los forenses. Por supuesto, es posible atormentar sin dejar huellas. Pero ¿por qué no investigar si en los centros de detención hay bolsas de plástico (con las que se puede producir ahogamiento) sin nada que lo justifique? ¿O guías telefónicas para golpear en la cabeza sin dejar huellas? ¿O porras desgastadas por un uso inexplicable? ¿O bañeras? ¿Para qué se precisan bañeras en las dependencias del Estado?

Demasiadas preguntas: quizá no haya bañeras, pero sí tazas de water. U otras cosas. Quiero decir: la tortura es posible. Y precisamente porque es posible, porque es una posibilidad tan real y explicable ­dada la índole de las cosas­ como la de ser alcanzado por un atentado terrorista, no podemos contentarnos con la sumaria negación, por las autoridades competentes ­es un modo de decir­, de que en España la tortura no se da. Amnistía Internacional nos permite entrever, pese a la prudencia de sus informes, una realidad distinta.

Y los relatos de torturas, demasiado precisos, demasiado detallados para ser increíbles, circulan por internet.

Hay una legislación de excepción antiterrorista que parece haber entrado en la normalidad, de la que nadie se acuerda, tan vieja como la Constitución. Una legislación que amplía el plazo en que los detenidos están a disposición de los investigadores. Que limita los derechos de defensa. Detenciones sin testigos ni garantías reales. Una legislación que los "representantes políticos" ni mencionan. Pero está ahí. Una legislación cuya existencia y cuya perduración muestran cada día la incapacidad de los políticos para resolver problemas políticos.

Y ¿es necesario recordar los atropellos "antiterroristas" que se han cometido en la España constitucional? ¿Nos acordamos del "general" Galindo? ¿De Vera y Barrionuevo? ¿De los Gal? ¿Del caso Almería? Sí, claro: la justicia, luego, "ha funcionado". Pero ¿cómo ha funcionado?

Nadie podrá respetar las instituciones públicas si los relatos que circulan son verdad ­y eso, a la corta o a la larga, se podrá determinar­: nadie podrá respetar a policías, jueces y políticos si en España se tortura y los delincuentes que lo hacen y quienes les mandan no dan con sus huesos en la cárcel. Como los que practican el terror. [Juan Ramón Capella, noviembre de 2003]

¡No al ALCA!

A través de las páginas web de organizaciones que participaron en el Foro de Porto Alegre como la norteamericana Public Citizen o la francesa ATTAC, se puede acceder a un documento en inglés, castellano, portugués y francés titulado "¡No al ALCA!". Ese manifiesto ha sido suscrito por 164 organizaciones de 15 países americanos y forma parte de la campaña ciudadana iniciada hace algunos años contra la pretensión de Estados Unidos de crear una Alianza de Libre Comercio de las Américas, que abarque todo el continente, desde Canadá hasta Argentina, excluyendo, naturalmente, a Cuba.

Los motivos del rechazo ciudadano al ALCA se refieren, primero, a la forma como se están llevando a cabo las negociaciones. Su contenido es secreto y está vedado el acceso al mismo no sólo a la opinión pública, sino también a los parlamentarios de los países participantes. No obstante, existe un mecanismo, el Trade Advisory Comitee (Comité Asesor de Comercio) que hace posible que representantes de quinientas grandes empresas puedan seguir las negociaciones y hacer oír su voz. Por eso, la primera razón por la que se dice "no" al ALCA es la conducta antidemocrática y pro-oligárquica de los 34 gobiernos participantes.

Por lo que se refiere a la sustancia de las negociaciones, todo hace sospechar que el diseño del ALCA responde a la fórmula NAFTA+OMC. Es decir, que Estados Unidos pretende extender a toda América el modelo del tratado de libre comercio e imponer determinadas reglas de liberalización de los servicios que la Organización Mundial del Comercio todavía no ha podido poner en práctica en el resto del mundo.

En este sentido, dos de los objetivos que presuntamente se persiguen resultan especialmente preocupantes. En primer lugar, el establecimiento de reglas ­como las existentes en el NAFTA­, que darían a las empresas el derecho para demandar directamente a los gobiernos ante tribunales supraestatales, en caso de que sus expectativas de beneficio resultasen frustradas como consecuencia de decisiones democráticas en favor de la población (por ejemplo en materia de protección ambiental). De hecho, en el marco del NAFTA, el gobierno mexicano ya ha sido condenado a indemnizar a una empresa norteamericana por haber ordenado el cierre de un vertedero de basuras. El segundo designio amenazador es el de dar acceso a las corporaciones transnacionales a la prestación de servicios públicos esenciales financiados con fondos públicos (salud, educación, suministro de agua), con el consiguiente perjuicio para la población más necesitada.

Sin pretender en absoluto defender las políticas de la Unión Europea, creo que el ALCA no debe ser enjuiciado primordialmente desde la perspectiva de la contraposición de intereses entre "América" y "Europa", sino adoptando el criterio de la redistribución de poder a que daría lugar la implantación de la Alianza en el seno del continente americano. Y la experiencia del NAFTA en particular y del proceso de globalización económica en general aportan suficientes evidencias para pensar que los ganadores serían las grandes empresas multinacionales y los perdedores las personas individuales, tanto en su condición de ciudadanos, como de trabajadores y consumidores. [José Antonio Estévez]

La biblioteca
de
Babel

J. M.ª Antentas, J. Egireun
y M. Romero
(coord.)
Porto Alegre se mueve
Los libros de la Catarata
/Viento Sur, Madrid, 2003

El Foro Social Mundial se ha convertido en un reconocido símbolo de la lucha contra la mundialización capitalista. Los éxitos de participación alcanzados en sus sucesivas ediciones ha impulsado la publicación en poco tiempo de muchos libros. Éste, del que aquí se da noticia, presenta sin embargo dos novedades destacables que motivan aconsejar su lectura. La primera es que se centra en el Foro mundial de este año. El III Foro Social Mundial que tuvo lugar entre los días 23 y 27 de enero en la ciudad de Porto Alegre, significó, por un lado, la confirmación de la fase ascendente que atravesaba el movimiento altermundista, pero, por otro, ha abierto un período de reflexión, del que este libro constituye una buena muestra y aporta un precioso material. La segunda novedad de este libro es que sus coordinadores han ofrecido la palabra a diversas personas que, pese a no gozar de la popularidad de otros participantes, se caracterizan por su "militancia" activa en los sucesivos foros mundiales. Estos dos rasgos contribuyen a que este libro, a través de las diecinueve entrevistas que lo componen (y del prólogo de sus coordinadores, que es una suerte de "auto-entrevista" que redondearía la cifra), constituya un conjunto interesante de opiniones para conocer los principales retos que afronta el Foro Social Mundial en su próxima edición prevista para los primeros meses del 2004 en la ciudad india de Mumbai (antigua Bombay). Estos retos no pueden ser desatendidos por quienes mantenemos la necesidad de construir una alternativa real a este mundo de injusticias creado por el capitalismo. [Xavier Pedrol]

 

Informe del OSPDH sobre
Las prisiones en Cataluña

El Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos de la Universidad de Barcelona ha publicado un informe sobre las condiciones del encarcelamiento en Cataluña (Condicions de l'empresonament a Catalunya. Informe General 2003). Se trata de un informe amplio (232 páginas), realizado entre enero de 2002 y junio de 2003, en el que se analizan las condiciones de vida en los Centros Penitenciarios: la masificación de las cárceles, la falta de profesionales, la discriminación hacia mujeres e inmigrantes, los maltratos y las torturas como forma de violencia que vulnera los derechos fundamentales, la progresiva reducción de los presupuestos públicos destinados a servicios penitenciarios, el crecimiento de las empresas privadas de seguridad, el empeoramiento de las condiciones de vida cotidiana en las prisiones, el fracaso resocializador de la prisión, la pérdida de garantías reales... Se trata de un trabajo que informa y denuncia cuestiones que no pueden ser obviadas ni desde la perspectiva jurídica (¿qué estado de derecho tenemos?), ni desde la perspectiva política y social. [Antonio Madrid]

 

Richard Sennett
El respeto. Sobre la dignidad
del hombre en un mundo
de desigualdades
Anagrama, Barcelona, 2003

El nuevo libro de Sennett aborda una cuestión crucial de nuestros tiempos. El de las formas de relación interpersonal y las raíces de la desigualdad. Analiza las respuestas de las diferentes tradiciones a la hora de abordar las desigualdades. Un libro imprescindible para repensar viejas y nuevas cuestiones. Especialmente para "rojiverdevioletas" que queremos construir alternativas sociales en una sociedad tan fragmentada y para trabajadores sociales interesados en superar el falso dilema entre el neoliberalismo y la burocracia paternalista. [Albert Recio]

 

Crítica
Cinematográfica

Icíar Bollaín
Te doy mis ojos
España, 2003, 106'
estreno el 10-X-2003

El tercer largometraje de la directora madrileña es una reflexión documentada y muy oportuna sobre la violencia de género. Centrado en las relaciones internas y externas que envuelven a un matrimonio, el film huye de la simplificación e individualización del mal tan habituales en el tratamiento del problema dentro de nuestra sociedad del espectáculo, y ahonda en cambio en las razones que impulsan a un gran número de personas anónimas a expresar su insatisfacción mediante actitudes ciegas -como las del protagonista masculino del film-. Sin escenas de violencia explícita, la pretensión del guión de Bollaín y Alicia Luna no es exculpar al maltratador, ni justificar la tibieza de su víctima, sino presentárnoslos como víctimas de una sociedad falsamente tolerante, generadora de violencia, desarraigo, soledad y miedo, poco proclive a la comunicación y a la comprensión no meramente piadosa de las vidas de quienes nos rodean: vidas que muchas veces consideramos (ingenuamente) ajenas a las nuestras. Por eso, Te doy mis ojos es un film de obligada visión para tomar conciencia sobre el carácter social, compartido, de la violencia contemporánea a través de una de sus múltiples caras. [Antonio Giménez]

 

Foro de Webs

Foro Social Europeo

Celebrado en París, del 12 al 15 de noviembre. Su declaración final, Llamamiento de la Asamblea de Actores y Movimientos Sociales, puede encontrarse en la página oficial del Foro, webforo.

Para conocer además otros documentos y valoraciones sobre el Foro pueden consultarse dossiers específicos en las webs de Rebelión, , Sodepaz1, Sodepaz2 y Attac-Madrid, attac, entre otras.

Foro Social Mundial
webforosm

El Encuentro del 2004 se celebrará en Mumbai, India, del 16 al 21 de enero. En esta página pueden encontrarse informaciones sobre inscripciones, que terminan el 15 de diciembre, grupos de viaje a la India, Campamento de la Juventud en Mumbai, Programa y metodología de actividades previstas... También puede consultarse documentación sobre ediciones anteriores del Foro Social Mundial.

Foro Social Mediterráneo
webforosmed

Inicialmente previsto para celebrarse del 18 al 21 de marzo en Barcelona. La página incluye información sobre los grupos organizadores, documentos previos, contenidos de los debates previstos: conflictos, migraciones, medioambiente, derechos...

Web Violeta
Mujeres en Red
webmujeresred

Se trata de un portal de género en Internet muy completo. Incluye abundante y actualizada información estructurada por temas y países, agenda de convocatorias, foros, comunicados de organizaciones de mujeres, un directorio de mujeres en red... En la sección de Biblioteca Feminista en Red pueden encontrarse textos sobre género y nuevas tecnologías, materiales didácticos para la prevención de la violencia de género, informes sobre la violencia doméstica... Mujeres en Red pertenece a la red estatal de organizaciones feministas contra la violencia de género, cuya web es webredfeminista.

 

Los bombones
de la Puri

¿Qué? ¿Pensabais que ya me había rayado? ¿Qué ya me había fundido? Pues no. Vais de cráneo, camarada. ¡De cráneo!

¿Habéis oído hablar de Good bye, Lenin!? No importa: es la película que, dentro de nada, vais a recomendar a todo quisque. ¿Qué no? Lo dudo, muchachos, lo dudo. (Aunque sois un tanto palurdos y paniaguados, lo dudo.) El director es Wolfgang Becker, el director de aquella La vida en obras que ganó muchos premios pero que en España pasó por cartelera a velocidad de bólido (y apenas dejó una propina en recaudación). Bueno, esto os lo digo para hacer luces en vuestra adormecida caja hueca, para que recordéis que Becker es un autor (que no os confundáis con aquel otro, que hacía versos).

Más información: lo dice la distribuidora y lo ratifica Positif -una revista que yo gorreo de uno que la compra- esta película está batiendo records de taquilla en Europa. Una esperanza recorre Europa: la esperanza del comunismo.

Bueno, pues resulta que va de una mujer que entra en coma días antes de la apertura del muro de Berlín. Recupera el sentido meses más tarde y los médicos recomiendan no darle sustos innecesarios. Pero la mujer presenta un detalle sin importancia: es una militante comunista convencida. ¿La caída del muro de Berlín no será un susto innecesario? ¿Y la entrada a saco del capitalismo, y el paro, y la entrada de trabajadores extranjeros, y?

Bien, decide la familia: habrá que ocultarlo para que no le dé un ataque. Y, a partir de aquí, ¿para qué os voy a contar? A reír con ellos y sus desventuras.

Al final, sin embargo, a los expertos y críticos cinematográficos en ejercicio en la Seminci de Valladolid no les gustó: "Este final". ¡Hombre, ésta sí que es buena! Pues claro, ¡qué os habías creído! ¡Como que el final de la peli es una discreta y emotiva defensa del socialismo! Es que estos aguafiestas del capital son como vosotros. Que no se enteran, vamos.

Pero vosotros, por una vez, no hagáis el burro: es una película para ver y recomendar. Es un auténtico bombón de la Puri.

Revista
mientras tanto

Contenido
de los próximos números

Número 88
Juan Ramón Capella, "La constitución tácita"; Jesús Casquete, "Movimientos sociales y democracia"; Miguel Angel García Calavia, "El trabajo se desmorona, se atomiza: los trabajadores se desorientan"; Miracy B. Sousa Gustin, "Repensando la inserción de las Universidades en las sociedades atuales"; Eduardo Laguens, "Globalización neoliberal y ecologismo de los pobres: entre la violencia estructural y la resistencia popular", entre otros textos.

Número 89
Eduard Ibáñez, "La expansión de las cárceles"; Bob Sutcliffe sobre el neoimperialismo; J. K. Galbraith, "¿En qué consiste realmente el modelo americano?"; y varios artículos sobre Manuel Sacristán Luzón, entre otros textos.

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la redacción de
mientras tanto, Fundación
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Producció Neus Porta
i Agustí Roig

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